Vocabulario básico.

Aquí todas las palabrejas raras y/o necesarias para entender el blog. Este vocabulario irá variando según pase el tiempo, y por lo tanto aparecerán y desaparecerán palabras a medida que sean relevantes o no. Vamos, por si quieres tatuarte la definición y descubres un día que ya no está.

Albert Heijn: el supermercado holandés por excelencia. Quizás no te agraden sus precios relativamente altos, pero te enamorarán sus horarios de apertura, o dicho de otro modo, que se atreve a abrir hasta las 10 de la noche en un país dónde las 6 de la tarde es la hora media de cerrar. Vendedor de los inigualables productos Euroshopper.

Amsterdam: capital de los Países Bajos. A tan sólo 40 minutos en tren de La Haya, se convierte en un destino muy apetecible para pasar los fines de semana. Luego descubres que el billete de ida y vuelta vale tan sólo 21’30 euros. Atestada de turistas, pero una de las capitales europeas más bonitas.

Bicicleta: medio de transporte favorito de los neerlandeses, turistas y estudiantes Erasmus por igual. Son todo ventajas: te ahorras dinero del transporte público, puedes aparcar tu bici en cualquier lado y adelantas a los coches en los semáforos. Además, no contaminas y haces ejercicio. Es un win-win mires como lo mires. La tradición manda que le compres tu bici a un estudiante Erasmus que se va o a una tienda de segunda mano. Yo conseguí mi bici por 70 euros con candados y todo. Se llamaba Putoline y fue mi más fiel compañera durante mi estancia. Se la vendí a un francés por la mitad de precio. La vida es cruel, ya se sabe.

Dagkaart: un billete que sirve para realizar todos los viajes que se precisen durante un día entero. El precio normal son unos 50 y algo euros, pero como eso no hay bolsillo que lo aguante; de vez en cuando algún supermercado de La Haya los pone en oferta a precios tan atractivos como 13, 15 o 17 €. Gracias a mis queridas Dagkaarts he viajado por todos los Países Bajos sin tener que vender mis órganos en el mercado negro.

De Haagse Markt: “El mercado de La Haya“. Uno de los atractivos turísticos de La Haya, supuestamente. Cuando buscaba habitación quería una que estuviera cerca por eso de tener algo pintoresco cerca de casa. Luego me molesté en buscarlo en Google Imágenes y descubrí que era un mercadillo. Si quieres verduras, frutas o pescado baratos, éste es tu sitio. Bueno, realmente venden de todo, hasta la clásica ropa de imitación llena de lentejuelas. Desgraciadamente, no tienen casettes de Camela.

Día de la Reina: el descontrol absoluto. El día en el que Holanda no parece Holanda. Todo se inunda de un llamativo naranja, y la gente, libre y descontrolada, baila y bebe en la calle como si no hubiera mañana. Cualquier mención de la Familia Real desata la euforia colectiva y alegra los corazones. Amsterdam se colapsa.

DUWO: la mafia inmobiliaria de La Haya. No os dejéis engatusar por su color rosita corporativo y su página web llena de estudiantes sonrientes y atolondradas, planean conquistar España ahora que la burbuja inmobiliaria ha explotado. Tardan cinco días en contestar los mails, y ni se sabe en arreglar los desperfectos. Algún día comprenderán que un piso de estudiantes necesita una nevera y no sólo un frigorífico. Aún así, siguen siendo la mejor opción para encontrar una habitación en La Haya sin complicaciones.

Eindhoven: la ciudad más aburrida de los Países Bajos. En serio. No sé ni por qué le estoy escribiendo una acepción. No se lo merece. Sin el aeropuerto lleno de compañías low-cost sería totalmente prescindible.

HEMA: Si Albert Heijn tiene el monopolio de los productos de alimentación y hogar, HEMA tiene el monopolio de todo lo demás: ropa, cosméticos, decoración, limpieza, bicicletas, revelado de fotos, pequeño electrodoméstico. En HEMA puedes encontrar de todo y más. Es un supermercado dónde puedes hacerte con una plancha (y bastante decente, por cierto) por 10€, y comprar un cuaderno por 4€. El departamento de precios, como se puede ver, no tiene criterio alguno. HEMA es como el Mercadona, tiene su propia canción y se puede oír regularmente dentro de los establecimientos.

Euroshopper: la mejor marca del mundo. Es algo así como una marca blanca, pero no asociada a ningún supermercado (aunque sólo la he encontrado en el Albert Heijn). No tienen de todo, pero dispone de un amplio catálogo y unos precios convenientes. Tres cuartas partes de mi nevera fueron de color rojo y blanco, y no pude ser más feliz.

H&M: archiconocida tienda de ropa que mantiene los mismos precios en toda Europa. Dicho de otro modo, mientras que las tiendas donde otrora solías comprar (Inditex de mi vida) se han vuelto inalcanzables, H&M sigue siendo asequible. Tras la Erasmus, un 25% de mi ropa es de allí. Y no me avergüenzo en decirlo.

Interaccess (NL): la asociación de estudiantes de De Haagse Hogeschool. Organizan excursiones, fiestas, etc. Yo conocí a un montón de gente gracias a ellos y la verdad, debes tenerlos en cuenta. O al menos para agregarlos en Facebook. Casi todas sus actividades se relacionan con cerveza a un euro y pulseras para entrar gratis a fiestas. Los quiero mucho, vaya.

Introduction to Dutch Culture and Society (IDCS): Asignatura obligatoria de la HHS que nos obligó a realizar excursiones varias y redactar un maravilloso diario sobre lo mucho que nos gustaban los Países Bajos y sus tradiciones. El mío ocupó 30 páginas de extensión, aunque debo decir que inserté muchas fotografías. El arte por el arte, y eso.

KABK: La universidad rival de la HHS. Ellos se dedican a las Bellas Artes en todas sus formas y de vez en cuando hacen estilosas exposiciones de sus trabajos. Puedes esperar desde arte ‘de toda la vida’ hasta performances incomprensibles. Hazte amigo de algún alumno y verás cosas que van más allá de los límites del razonamiento humano.

La Haya: ciudad holandesa a la que me fui de Erasmus. Aparentemente el 90% de la población mundial desconoce su existencia, y el 10% restante contesta “Eh, claro, La Haya, con su Tribunal y… bueno, que muy bonito”. Sin excepción, todo el que ha pasado por allí te dirá que hace mucho frío. Lo hace, es cierto; pero el Tribunal de La Haya no es para tanto.

Maastricht: el fin del mundo. Situada a unas tres horas en tren, es una ciudad muy bonita del sur de los Países Bajos, cercana a la frontera con Bélgica. El sitio ideal para celebrar el carnaval y pasar el día. Su gran atractivo turístico es la única iglesia dedicada al Atlético de Madrid. Anteriormente conocida como la ciudad más bonita de los Países Bajos.

Neerlandés: idioma surgido de una noche de pasión entre el inglés y el alemán que decidió ser el más alternativo de la rama indoeuropea y por eso adoptó a las letras w, k, y j como sus favoritas. Las palabras cortas no son una opción. Wikipedia dice que neerlandés y holandés no son lo mismo, pero a todos nos da un poco igual. Estoy aprendiendo el idioma y ¿sabéis qué? No es nada fácil.

Nederlandse Spoorwegen: la principal empresa de ferrocarriles de los Países Bajos, que hizo posible todas mis aventuras en tren. La reconocerás por sus trenes amarillos y azules, casi todos con wi-fi gratuito (♥). Tienen diferentes promociones para que los billetes no te salgan tan caros, aunque la única disponible para extranjeros es la Voordeelkaart (tarjeta de descuento), que cuesta 50 € y te permite sacar los billetes un 40% más baratos durante un año. Es un chollazo si la amortizas bien.

Rabobank: en Holanda hay dos bancos principales, ING Direct y Rabobank. Dejando a un lado el que probablemente sea el mejor nombre corporativo de la historia para un hispanohablante, Rabobank es el banco oficial de The Hague Hogueschool y DUWO. Y por ende, el que nos ha tocado usar. Soy un orgulloso cliente de Rabobank, aunque tanto el contrato como las instrucciones de uso de la banca online estén en holandés. También planean dominar el mundo. Ah, y atentos a su logo.

Scheveningen: la playa de La Haya. A su favor: son muchos kilómetros de costa, tiene un montón de chiringuitos y tiendas para pasar el rato, unas bonitas vistas e incluso puedes tirarte al vacío por unos 70 €. En su contra: el agua está muy fría. Y teniendo en cuenta que es Holanda, que tampoco suele hacer mucho sol… salvo en contadas excepciones. Siempre está llena de gente, curiosamente.

The Hague Hogueschool (HHS): “de jague jogueskul”, la universidad que cometió el gran error de aceptarme me alojó durante el curso 2012/2013. Todo muy moderno, muy holandés. Un laberinto compuesto por un porrón de aulas y otro tanto de estudiantes. Aunque lo nieguen, son muy españoles: dos cafeterías, una biblioteca, servicio de wi-fi altamente deficiente. Una universidad orientada a la globalización y al intercambio cultural, en la que sin embargo hay un 97% de letreros en holandés. Pues vale.

Universidad Complutense de Madrid: la universidad donde yo estudio. Famosa por sus sangriadas, su campus virtual siempre operativo, y el carácter amable y jovial de sus alumnos. Fue muy difícil elegir entre todas las ciudades posibles para irse de Erasmus (nótese la ironía), pero finalmente me tocó La Haya. No es que me arrepienta, ni mucho menos.


3 pensamientos en “Vocabulario básico.

  1. Pingback: Una barba en Torremolinos | Una barba en La Haya.

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