Utrecht Express

Y con express me refiero a una hora y media / dos horas literalmente. Digamos que por fallos del horario llegamos a Utrecht a eso de las 4 y claro, estando en Holanda; eso significa que tienes dos horas para disfrutar de las tiendas y una media hora más para que toda iluminación natural desaparezca. Debo decir de antemano que, entre que no iba yo muy por la labor, que el tiempo no acompañó y que lo que vi en ese tiempo no me emocionó demasiado; mi conclusión sobre Utrecht fue que era un lugar muy similar a los demás. Vamos, que podías encontrar lo mismo en cualquier otra ciudad de Holanda.

Utrecht se encuentra como a unos 63 kilómetros de La Haya, y según Wikipedia es una ciudad maravillosa y llena de atracciones turísticas para ver y disfrutar. Así que podemos decir que esta introducción a Utrecht no fue demasiado positiva. Qué le vamos a hacer.

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Delft (I)

Ya le iba tocando una entrada a la ciudad vecina, ¿no? Delft está como a unos 8 kilómetros de La Haya pero no se parecen demasiado entre sí. Delft es más pequeño, y de hecho parece estar orientado a eso, a ser una especie de pueblito turístico (aunque es una ciudad como Dios manda) con canales e iglesias. Sin embargo, el IKEA más cercano a la redonda precisamente está precisamente en Delft (y por ello siempre ocupará un lugar especial en nuestros corazones), así que realmente durante tu erasmus una visita a IKEA (y a Delft si sobra tiempo) es más que obligada.

Yo destiné un día entero a IKEA y otro a la ciudad de Delft en sí, y por eso pude verlo con la mayoría de tiendas abiertas y gente en las calles. Digamos que lo más conocido de Delft, aparte de los canales (que hay para aburrir, claro está) es Vermeer (que, por si alguien no lo sabía, nació allí). Pero en fin, vamos al lío.

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Brujas (Brugge)

Hace ya un tiempo, mis padres decidieron venir a visitarme. Gracias a que se trajeron el coche, nos dedicamos a viajar durante la semana (bueno, y también me trajeron como dos o tres kilos de embutido marca Hacendado, aceite de oliva y un paquete de Colacao, pero eso no queda tan elegante, ¿verdad?) Lo bueno de tener coche en este caso era que nuestros viajes podían ir más allá de las fronteras holandesas y así hacer viajes relativamente largos sin pulirte los cuartos en billetes de tren.

El primer destino fue Bélgica, más concretamente la ciudad de Brujas. Brujas pertenece a lo que yo llamo “los cuatro fantásticos de Bélgica”  (básicamente las cuatro ciudades del país que quiero visitar (Bruselas, Gante, Amberes y Brujas)) y se encuentra a unas dos horas y media de viaje en coche desde La Haya. Se llega al centro de la ciudad por las urbanizaciones de las afueras y sabes que has llegado porque tienes que pasar por un arco de piedra.

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