Panorama Mesdag

Considerado uno de los sitios de interés más curiosos de La Haya, el Panorama Mesdag es un edificio lleno de la obra del pintor neerlandés Hendrik Willem Mesdag, que se dedicaba a pintar cuadros sobre el mar, los marineros, la costa… vamos, muy polivalente (aunque claro, en Holanda no vas a pintar montañas). 

Situado cerca de la zona de las embajadas de La Haya (zona glamourosa y elegante que poco tiene que ver con mi antiguo barrio), la entrada al Panorama Mesdag cuesta unos 7 euros (que no pagué gracias a mi querida Museumkaart) y se compone de unas cuatro habitaciones con diferentes cuadros de nuestro querido amigo Mesdag, y de un pequeño pero intenso segundo piso que contiene su obra maestra y la única razón de peso para visitar la exposición.

Sigue leyendo

Vídeo-entrada #1: La Haya Shore

Nunca es tarde para innovar, y por eso inauguro oficialmente la sección de las video-entradas, vídeos de fenómenos aleatorios relacionados con Holanda y mi estancia Erasmus (rompe la botella de champán contra la cubierta del barco). En este caso, el vídeo está dedicado a aquellos que vendrán a reemplazarnos: todo el mundo (todo el mundo, en serio) dará su opinión sobre el clima que os recibirá, pero ¡hey!, nada saca mejor de dudas que un vídeo explicativo. Especialmente cuando estás haciendo la maleta y no has decidido cuántas de esas prendas serán de abrigo.

Vídeo grabado el 15 de Junio en la playa de Scheveningen. Por si acaso no queda claro, diremos que el sonido ‘ambiente’ es el maldito y odioso viento, tan típico de La Haya. En pleno Junio, en chaqueta y con rachas de viento. Bien. A pesar de la abrumadora calidad del vídeo (no), se puede comprobar la fuerza del viento: por ejemplo, las banderas del edificio central no ondean demasiado. Normal que todos los holandeses veraneen en Torremolinos, dónde el único viento a 100 metros a la redonda proviene de un ventilador. Es un tanto frustrante llevar abrigo en Junio, pero es lo que nos ha tocado vivir (un español quejándose del tiempo, menuda novedad).

Sigue leyendo

Scheveningen (III)

Aunque parezca mentira, un ya lejano 11 de Noviembre, toda La Haya se levantó soleada. La Haya. Soleada. Como esto no suele pasar a menudo (por no decir casi nunca), todo el mundo salió a la calle a recibir su ración mensual de luz solar. Siendo domingo, cogí mi bici y me fui a dar una vuelta para aprovechar el día.

Al final acabé en Scheveningen, que, a pesar de estar a unos 4 kilómetros de distancia (o 2’50€ en tren, como prefieras), se encuentra a una media hora en bici. Teniendo en cuenta que no hacía frío o viento (bueno, siendo técnicos, a eso de la una empezó a empeorar el tiempo) fue un momento muy Verano Azul. Scheveningen (la playa, vamos) estaba a reventar.

Sigue leyendo

Remember nº2: Scheveningen a 30ºC

Sí, aunque parezca mentira en Holanda también puede hacer calor. Tras un Agosto inusualmente cálido (o eso nos decían todos los holandeses emocionadísimos) llegó una inesperada ola de calor que culminó el domingo 9 con una temperatura de 30 grados centígrados. Y, evidentemente, todos nos fuimos a la playa (se echaba mucho de menos tener un verano de verdad).

De Scheveningen ya hay pocas cosas que no haya dicho, es la zona de playa de La Haya y está a unos 3-4 kilómetros del centro. Nos gastamos los 2’50 € que vale el viaje de ida (y los 2’50 € de vuelta, que el tranvía está caro) para volver a disfrutar del sol. Literalmente la gente empezó a llegar a las 12 de la mañana y la gran mayoría no nos fuimos hasta que atardeció. Y así, con ese domingo tan mediterráneo; nos despedimos de ir en manga corta para dar la bienvenida a nuestras ya mejores amigas (no) las sudaderas.

PS. Quizás La Haya estuviera a 30 grados, pero el agua seguía estando muy fría (Mar del Norte lo llaman). Corroborado por algunos valientes que a lo único que llegamos fue a meter los pies en el agua, y da gracias.

Sigue leyendo

Un paseo por Scheveningen

Sí, ya sé que llevo una semana en La Haya y que aún no he escrito nada, pero realmente me han sucedido tantas cosas que es imposible ordenarlas de manera coherente. Sin embargo, ahora que se acaba el verano, os voy a enseñar por qué (entre otras razones, supongo) Torremolinos y demás playas estaban llenas de turistas holandeses entregados al sol.

La playa de La Haya está situada en una zona llamada Scheveningen, que antes era un pueblo pesquero. A día de hoy es la zona “costera” y dispone de un gran paseo marítimo lleno de chiringuitos y tiendas. El nombre de Scheveningen fue utilizado en la II Guerra Mundial como contraseña para identificar a los espías alemanes, ya que es bastante difícil de pronunciar bien (esjjáifeningen). La de cosas que se aprenden con Wikipedia.

Sigue leyendo