Remember nº6: Año Nuevo Chino

Pues sin saberlo, llegó el Año Nuevo Chino a La Haya. Un par de días antes leí en Facebook que iba a haber un montón de movimiento en Chinatown (el lugar más propicio, vaya) y bueno, teniendo en cuenta que vivo a un canal de distancia (y que no tenía nada que hacer, yo y mi vida ocupada), decidí pasarme un rato a la hora de comer para ver que se cocía. Spoiler: en el Festival de la Luna hacía menos frío.

image

Toda la Wagenstraat (la calle central de Chinatown) estaba decorada con banderas de diferentes colores, aunque se encontraba extrañamente vacía. Como no había consultado los horarios (para qué), no sabía que a esas horas se estaba celebrando un desfile para conmemorar la entrada del nuevo año. Y me encontré con los dragones (y con toda la gente que los seguía) de frente, y la verdad que fue una suerte, porque el desfile estaba a punto de acabar y me lo hubiera perdido.

image

Eh, un momento. Tú me suenas de algo…

Ese el dragón que usasteis en el Festival de la Luna. No me la queráis colar.

¡Anda! Pero si es el dragón que usasteis en el Festival de la Luna.

El lugar más álgido de las celebraciones (esto ha quedado muy telediario) se encontraba casi a la salida de Chinatown, dónde se había preparado una especie de mercado callejero con productos festivos típicos (y cosas que nunca pasarán de moda como los gatos dorados esos). En general los visitantes se dividían en dos grupos: el grupo chino (quítese cualquier tono racista) que sabía qué se celebraba y cómo, y el grupo “turista” que estaba allí un poco a ver que se encontraba. Sí, yo estaba en el segundo.

image

¡Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas! ¡Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas! ¡Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas! ¡Muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas!

image

Por cinco euros podías atronar a todo el vecindario. Y además es decorativo.

En medio de todo este caos de gente yendo y viniendo, habían montado un pequeño escenario de metal dónde iban anunciando distintas cosas (en holandés, así que no me enteré de demasiado), y haciendo pequeños espectáculos de danza, con luchas, banderas y tambores (como lo del Festival de la Luna pero con más frío). Mi visión era limitada, tenía a muchas personas delante y como ya se sabe, los holandeses no son precisamente bajitos.

"El rincón del todo gratis": bolis, caramelos, caretas, calendarios, panfletos... Me pasé un par de veces, que bolis nunca sobran.

“El rincón del todo gratis”: bolis, caramelos, caretas, calendarios, panfletos… Me pasé un par de veces, que bolis nunca sobran.

Y bueno, mucha celebración, mucho color rojo, mucha buena suerte y prosperidad para todos, pero yo estaba sin desayunar y ya tenía lo que iba siendo hambre. Menos mal que los organizadores, pensando en todo, habían colocado un par de puestos de comida china. Y bien al lado el uno del otro, para fortalecer la competencia.

image

Rica comida #1

image

No sé si una fondue de frutas es típica de China pero… Rica comida #2

image

Rica comida #3

Al final opté por un puesto que te dejaba comer de tres platos distintos por unos siete euros. Si no recuerdo mal me pedí los archiconocidos noodles, tallarines de espinacas con verduras y pollo agridulce. La verdad es que estaba bastante bueno y sale como un menú del McDonalds. El lado negativo del tema es que te lo servían en el típico envase de cartón de wok y claro, no había manera de comer de los tres platos a la vez (Problemas del primer mundo).

image

No sabía que el té de burbujas era algo típicamente chino, pero oye, por probar, que no quede.

Necesitaba algo de beber que acompañara a tan deliciosa comida. Al final opté por adquirir también la bebida en este pequeño mercado y elegí un té de burbujas. Una tienda especializada en este producto que se quería dar a conocer estaba vendiendo unos cuantos tipos, y por tres euros, el vaso era de un tamaño razonable. Entre otros sabores, estaba el té con leche (la versión básica, vamos), el de sandía con burbujas de fresa, el de melón con burbujas de sabor desconocido, y luego había otro de cuyo sabor no me acuerdo. No sé de qué están hechas las burbujas, pero supongo que de gelatina.

image

Estatuas de papel representando los distintos años del calendario chino + holandés pensativo mirando a un mono.

A la hora de comer española (3 PM), anunciaron que iban a tomarse un descanso y que luego por la tarde seguirían las celebraciones. Sin embargo, a eso de las 5 ya no quedaban tenderetes y lo único que se podía hacer era ver las danzas y actos del escenario central. Vamos, que a los diez minutos ya resultaba un tanto cargante. De todos modos, la experiencia en general me pareció muy entretenida (y la comida, no nos olvidemos de la comida china).

Para la siguiente entrada, volvemos de Asia para celebrar algo muy holandés. Bueno, o por lo menos ellos lo celebran por todo lo alto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s